CASA KIMA
VILLAFRANCA DE LOS CABALLEROS, TOLEDO
Esta vivienda se levanta sobre un solar de apenas 90 m2 y se compone de dos plantas. En la planta baja se pueden desarrollar todas las acciones cotidianas del día a día, quedando la planta primera para un uso más ocasional. En la segunda planta, una pequeña terraza nos ofrece bonitas vistas de la localidad.
La fachada, blanca y con un zócalo de piedra en color crema, respeta la alineación de la calle en toda su altura, lo que le confiere carácter vertical. Para enfatizar esta verticalidad, se diseñan los huecos de las ventanas con forma alargada. Sus embocaduras en acero lacado al horno dan un toque especial dentro de la sencillez de la fachada.
Al tratarse de una vivienda en esquina, la luz natural entra por los ventanales dando gran luminosidad a todas las estancias interiores.
La escalera, con zanca metálica inclinada, articula toda la vivienda. Se muestra como un elemento escultórico bañado por la luz y que deja ver a través de él.